sábado, 13 de mayo de 2017

LA UNIVERSIDAD PERUANA

LAS UNIVERSIDADES PERUANAS

No se había consolidado aún el poderío hispano en el Perú, cuando surgió la primera universidad: San Marcos, creada por Real Cédula de 12 de mayo de 1551, a dieciséis años de la fundación de Lima. Llamada San Marcos desde 1574, es un caso singular en la historia de la educación; en Lima de entonces y demás ciudades peruanas existían solo algunas escuelas elementales. Así, de un nivel de primeras letras se dio un salto a la educación superior. La educación intermedia surgió después. En 1571 fue confirmada por Breve del Papa Pío V. San Marcos aparece como una Universidad estatal y pontificia, bajo el amparo de ambos poderes. Siguió el escolasticismo, en ella imperó la enseñanza libresca, memorista y dogmática. Fue aristocrática y elitista. La Universidad de San Cristóbal de Huamanga (Ayacucho) fue fundada por el obispo del lugar en 1677, ratificada por real Cédula de 1680 y Breve Papal de 1682. La Universidad de San Antonio Abad, en Cusco, nació con Breve Papal y Real Cédula de 1692. La Universidad de San Ignacio, también en Cusco (1621) se extinguió al ser expulsados los jesuitas (1767). Las características de estas instituciones fueron semejantes a las de San Marcos. Todas reprodujeron el modelo universitario hispano. Y nacieron vinculadas a comunidades religiosas. La Universidad Nacional de Trujillo, primera de la república, fue fundada en plena campaña final de la emancipación, el año 1824, por Simón Bolívar y José Faustino Sánchez Carrión. Con ella comienza el modelo universitario republicano. Le siguió la Universidad Nacional San Agustín de Arequipa (1827); después apareció la San Carlos de Puno, de vida corta. La Universidad Católica, la primera de carácter privado, fue creada en 1917.


INTRODUCCIÓN

En todas las formas estables de sociedad, la educación ha sido un canal de transmisión de los valores culturales y modos de vida. Y junto a su complejidad revela tanto la magnitud de su poder liberador y transformador cuanto sus impotencias y deficiencias. Pero de todos modos, para introducir cambios en una realidad educativa es indispensable considerar sus fuerzas impulsoras a través del tiempo y distinguir las principales líneas que le imprimen dirección y sentido. En esta perspectiva, la motivación que antes tuvieron los hombres no debe omitirse para entender plenamente la problemática actual de las instituciones educativas. Éstas, incluidas las universidades, solo serán comprendidas a cabalidad en lo que son actualmente siempre que se estudien los hechos de mayor trascendencia de su desarrollo histórico. Entonces, conocer el punto de partida de una institución, como la universidad, es importante por su gravitación en el proceso evolutivo de su filosofía, su estructura y funcionamiento, de modo que las modificaciones que recaigan sobre estos y demás elementos, aludirán a su origen y repercutirá en su mayor o menor proyección sobre la sociedad. Importante expresión del dominio territorial durante la colonia fue la fundación de ciudades, donde se reproducía la organización social y las formas de vida de la metrópoli. Y como el proceso de penetración hispana pretendía justificarse culturalmente, surgió la necesidad de fundar establecimientos educativos conforme al modelo europeo. Como otras instituciones –municipalidades, cortes de justicia, iglesia católica- las universidades son en el Perú instituciones traídas por los conquistadores en el siglo XVI. Pero el cambio de espacio de las universidades –de Europa al Perú- no implicó la introducción de nueva estructura, nueva orientación, nuevos contenidos y nuevos métodos. Habíanse forjado durante la edad media europea, cuatro siglos antes de erigirse la primera universidad en el Perú. Aquí repitieron la tradición académica de su espacio originario. Fueron una prolongación del modelo universitario español. SAN MARCOS, LA PRIMERA

UNIVERSIDAD

Cuando no habían terminado aún las acciones de armas, por lo tanto, no estaba consolidado el poderío hispano en el Perú, surgió la primera universidad del continente: San Marcos, creada mediante Real Cédula suscrita en Valladolid, por la Reina Madre Doña Juana, con autorización de Carlos V, el 12 de mayo de 1551. Carlos Daniel Valcárcel ha demostrado que en Santo Domingo se fundó la Universidad de Santiago de la Paz por Real Cédula de 1558, suprimida al ser expulsados los jesuitas en 1767; Universidad diferente a la de Santo Tomás que careció de Real Cédula de creación y Bula de ratificación pontificia; la Bula supuestamente dada por Paulo III en 1538 fue írrita y sin valor legal alguno por carecer de aprobación del Consejo Real, no pasó de ser tan solo un proyecto, por eso el rey Fernando VI prohibió en 1788 a la llamada Universidad de Santo Tomás autoproclamarse la más antigua de América.1 Además, como ha esclarecido Diana Soto Arango, San Marcos nació como un “estudio general” autorizado primero por el poder real y luego por el poder pontificio, se organizó en facultades y otorgó grados reconocidos por ambos poderes y aceptados en toda la cristiandad. En cambio, la de Santo Tomás, fue un “estudio particular” carente de Real Cédula y Bula Papal, y sin organización facultativa. “Estudio particular –anota la citada investigadora- se entendía el que no cumplía con una suficiente oferta de saberes, o se restringía localmente, por procedencia de escolares y maestros, o por la autoridad que lo había constituido (municipio, orden religiosa, obispo...) Manifiestamente, un estudio particular no poseía ratificación de poderes ecuménicos como el pontificio o el de los emperadores (y reyes)”. San Marcos, si bien nace vinculada a una comunidad religiosa, fue un estudio general, una institución abierta, por lo que llegó a ser denominada “universidad mayor”. La otra aparece bajo el modelo “convento-universidad”, al interior y solo al servicio de la orden de los padres dominicos.2 Las universidades en el Perú y América son, pues, instituciones de transplante. Fueron traídas por los conquistadores. La Universidad de San Marcos fue erigida tan solo a los dieciséis años de la fundación de Lima, ocurrida en 1535, y a los diecinueve de la entrada de los españoles al Tahuantinsuyo (1532). Su origen y evolución en sus primeros tiempos corren paralelos con el periodo de dominación hispana. Nacida como el Estudio General o Universidad de la Ciudad de los Reyes del Perú, después, en 1574, llamada de San Marcos, es un caso único en la historia de la educación. Cuando se funda, en Lima existían solamente algunas escuelas de primeras letras a cargo de religiosos dominicos; en el resto del extenso territorio peruano, aunque en menor cantidad, también funcionaban otras pequeñas escuelas. Pero todas eran escuelas elementales donde se enseñaba a los niños a leer, escribir, contar, cantar y catecismo. Esto quiere decir que de un nivel educativo de primeras letras se dio un salto a la educación universitaria. Los colegios mayores, colegios seminarios y colegios de caciques aparecieron después. Estos centros de estudios representaban el nivel de educación intermedia.

LAS OTRAS UNIVERSIDADES COLONIALES

Después de San Marcos surgieron otras Universidades durante la colonia, cuyas vidas transcurrieron de modo semejante a la de aquélla. La Universidad de San Cristóbal de Huamanga (Ayacucho) fue fundada por el obispo Cristóbal de Castilla y Zamora el 3 de julio de 1677, luego recibió su respectiva Real Cédula el 31 de diciembre de 1680, dada por Carlos II. Después fue confirmada mediante Bula Papal de Inocencio XI el 20 de diciembre de 1682; y comenzó a funcionar en 1704 con las Facultades de Teología y Artes, más tarde abrió las de Leyes y Cánones. Clausurada después de casi dos siglos de funcionamiento, fue rehabilitada 80 años después, en virtud de una ley dada el 24 de abril de 1957. La Universidad de San Antonio Abad (Cusco) fue fundada por Breve Papal de Inocencio XII expedido el 1 de marzo de 1692 y ratificada mediante Real Cédula de Carlos II del 1 de junio del mismo año. Su primer rector fue el Dr. Juan de Cárdenas y Céspedes. Así se completa la triada institucional del modelo universitario colonial. Sin embargo, no se puede dejar de mencionar a la Universidad de San Ignacio, creada en Cusco por Bula de Gregorio XV, el 8 de agosto de 1621, y Real Cédula de Felipe IV de 2 de febrero de 1622, cuyo punto de partida fue el Colegio de la Transfiguración; Universidad de vida corta, pues siendo obra de los jesuitas, dejó de funcionar al producirse el extrañamiento de éstos.





UNIVERSIDADES DEL SIGLO XIX LA DE TRUJILLO, PRIMERA DE LA REPÚBLICA

En la región norte no se creó ninguna universidad en los tiempos coloniales, pero sí el Colegio Seminario de San Carlos y San Marcelo el año 1625, y el Colegio del Salvador en 1627, ambos en Trujillo, por iniciativa del obispo Carlos Marcelo Corne. Pero aquí surgió la primera universidad de la etapa republicana: la Universidad Nacional de Trujillo, fundada por Simón Bolívar, encargado del poder dictatorial por mandato del Congreso, y José Faustino Sánchez Carrión, Ministro General de los Negocios de la República, mediante decreto expedido, en plena campaña final por la independencia, en el Cuartel General del Ejército Libertador, en Huamachuco, el 10 de mayo de 1824, después de 273 años de haberse erigido la Universidad de San Marcos y 132 de la última universidad creada durante el periodo de dominación (San Antonio). El mencionado decreto considera que según el artículo 184 de la Constitución Política de la República –la primera del Perú, dada en 1823- “debe haber Universidades en las Capitales de Departamento, como uno de los medios más eficaces de promover la instrucción pública, de la que depende en mucha parte el sostenimiento y seguridad de los derechos sociales”, y que merecen mucho de la patria las provincias del departamento de Trujillo “por su fidelidad a la causa, y por sus multiplicados importantes servicios al ejército libertador en las circunstancias más apuradas de la República”. El decreto, pues, por un lado, resalta a la educación como medio para que el pueblo defienda sus derechos en una nueva etapa de su historia, y por otro, reconoce el valiosísimo aporte de Trujillo y del norte peruano (hombres, dinero, armas, víveres, prendas militares, caballos, forraje, etc.) a la lucha por la libertad. Dicha norma dispuso que la enseñanza debía considerar el estudio de las siguientes disciplinas: ciencias eclesiásticas, exactas y naturales; derecho público y patrio; filosofía y humanidades, conforme “con los sanos principios y los descubrimientos modernos”. Y le asignó como local el que había pertenecido al Colegio del Salvador, clausurado cuando el rey Carlos III dispuso la expulsión de la Compañía de Jesús de España y sus colonias, en 1767, real orden cumplida en el Perú por el virrey Manuel Amat y Juniet. Esta Universidad no se instaló hasta el 12 de octubre de 1831, en solemne ceremonia a la que asistieron todas las autoridades civiles, religiosas y militares, y en medio del júbilo general de la ciudad. Es la única universidad peruana fundada por el Libertador Simón Bolívar y el Tribuno de la República Peruana, José Faustino Sánchez Carrión, figuras eminentes de la emancipación. Por largos años su principal función consistió en el otorgamiento de grados. Los ambientes que fueron del colegio, iglesia y convento de los jesuitas conforman ahora el llamado “local central” de la Universidad Nacional de Trujillo, con la cual se inicia el modelo universitario republicano.7 SAN AGUSTÍN DE AREQUIPA En las primeras décadas del siglo XVIII, los dominicos establecidos en Arequipa solicitaron al rey licencia para establecer una institución educativa “intra claustra”; posteriormente los mercedarios intentaron crear un colegio y una universidad (1765). Y en 1825, Simón Bolívar autorizó al prefecto Antonio Gutiérrez de la Fuente constituir planteles de ciencias y artes, pero no aludió específicamente a ninguna universidad. Según documentos divulgados por la Universidad de San Agustín, el 11 de noviembre de 1828 se la declara instalada, gracias a la decisión del citado prefecto. Diversos autores relacionan al Colegio Independencia Americana –también erigido por iniciativa de Gutiérrez de la Fuente- y a la Academia Lauretana, fundada en 1821, con los orígenes de la Universidad Nacional de San Agustín. Por su parte, Andrés de Santa Cruz, en su calidad de presidente del Consejo de Gobierno expidió decretos mediante los cuales le autorizó usar los ambientes de los padres agustinos, asimismo conformó su cuadro de profesores y le asignó recursos para su funcionamiento. Pero es preciso señalar que la vigente Ley Universitaria Nº 23733 reconoce que esa institución fue creada por resolución prefectural de 2 de junio de 1827. De todos modos, cronológicamente, es la segunda de la república. SAN CARLOS DE PUNO En Puno se creó la Universidad de San Carlos, por ley de 29 de agosto de 1856, emitida por la Convención Nacional presidida por Miguel de San Román y promulgada por Ramón Castilla, Presidente de la República. Inició sus funciones en 1858, con las Facultades de Filosofía y Letras, Teología, Matemáticas y Ciencias Naturales, Jurisprudencia, y Medicina. Pero tuvo una vida muy breve.



CLAUSURA Y RE-APERTURA DE TRES UNIVERSIDADES

El Reglamento de Instrucción dado por el gobierno de Manuel Pardo el 18 de marzo de 1876, solo consideró en forma expresa a la Universidad Mayor de San Marcos y a las Universidades Menores de Arequipa y Cusco, de manera que las otras tres menores, de Trujillo, San Cristóbal y San Carlos quedaron clausuradas, por restricciones económicas. La de San Cristóbal, rehabilitada en 1884, fue nuevamente cerrada en 1886. Su refundación la dispuso una ley de 1957. La re-apertura de la Universidad de Trujillo fue ordenada por ley de 27 de octubre de 1891, pero hubo de esperar hasta 1894 para contar con los fondos suficientes que le permitieran reiniciar sus labores. Puno no volvió a contar con universidad hasta, que por mandato legal de 8 de abril de 1960 el Poder Ejecutivo fue autorizado a reabrir la Universidad de dicha ciudad. El 10 de febrero de 1961, la ley Nº 13516 dio nacimiento a la Universidad Nacional del Altiplano, sucedánea de la de San Carlos.



LA CATÓLICA, PRIMERA UNIVERSIDAD PRIVADA

La Pontificia Universidad Católica del Perú nació por iniciativa del sacerdote francés Jorge Dintilhac, de la Orden de los Sagrados Corazones, y fue autorizada por decreto supremo de 24 de marzo 1917. Comenzó con las Facultades de Letras y Jurisprudencia, que funcionaban en los mismos ambientes del Colegio de la Recoleta, de los religiosos mencionados, en el centro de Lima. En 1942 fue elevada al rango de Universidad Pontificia. Ahora cuenta con una moderna ciudad universitaria, levantada en el fundo heredado de José de la Riva Agüero y Osma, uno de sus docentes. Esta institución es tanto la primera Universidad de carácter privado como la primera fundada durante el siglo XX. Transcurridos muchos años, aparecieron nuevas universidades estatales y privadas, cuyo número se ha acrecentado en forma explosiva en los últimos lustros.



LA CARRERA PROFESIONAL DE CONTABILIDAD DIGITAL



LA CARRERA PROFESIONAL DE CONTABILIDAD DIGITAL
Contabilidad digital’. Pareciera ser ésta la invención de un nombre creado arbitrariamente por moda, respecto de una materia que por principio no ha tenido cambios significativos o una nueva manera de llamar a la contabilidad tradicional, así como a los hoyos los denominan ahora ‘eventos’. Sin embargo, a la luz de los antecedentes que se señalan, no cabe duda de su incipiente existencia. Para mayor comprensión de este nuevo y revolucionario concepto, revisemos la evolución de distintos acontecimientos tecnológicos que dan forma al nuevo concepto de ‘contabilidad digital’.
Primer acontecimiento, año 2003, surge un nuevo modelo: Factura Electrónica, el cual más allá de ser una nueva forma de validar y fiscalizar la factura de venta tradicional con timbre de cuño, al ser reemplazada por un timbre electrónico, fija un nuevo estándar para el manejo tecnológico de transacciones al interior de las empresas. Lo anterior permite vislumbrar que esta nueva tecnología se aplicará no sólo a las transacciones de compras y ventas reflejadas en las facturas, sino que a cualquier tipo de éstas, como por ejemplo, el voucher contable electrónico, notas de pedido electrónico, cotizaciones electrónicas, ordenes de compras electrónicas, licencias médicas electrónicas y un largo etcétera.

Otros acontecimientos
Luego surge el Formulario 29 Electrónico, que principalmente refleja las compras y ventas mensuales -ahora electrónicas y tradicionales- para declarar los impuestos mensuales del IVA, y que pronto se regirá por los mismos están-dares tecnológicos del modelo de Factura Electrónica. Vale decir, el formulario deberá tener formato XML, estar timbrado en forma electrónica, con uso de certificado digital y su envío y declaración realizarse por Internet.
Posteriormente, y casi en paralelo, surge la exigencia del Libro de Compras y Ventas Electrónico. Es decir, a diferencia de la facturación digital, que representa el principal ‘input’ de todo sistema contable, ahora la exigencia se extiende al ‘output’ de la contabilidad. En tal sentido, no cabe duda de que el próximo paso natural será la exigencia de los libros contables electrónicos: libros diarios, mayor, balance e inventario electrónicos, entre otros.

La base tecnológica ya está construida
En resumen, si analizamos los distintos eventos tecnológicos surgidos en estos dos últimos años, y la tendencia respecto de la forma de cumplir ahora las distintas obligaciones tributarias asociadas a estas nuevas tecnologías, está claro que ya existe la base tecnológica para vislumbrar el surgimiento de este nuevo concepto de ‘contabilidad digital’. Se ha definido la base tecnológica para el manejo de las transacciones electrónicas al interior de las empresas; está definido y operando el ‘input’ principal de la contabilidad: la Factura Electrónica; ya existe al menos una exigencia del ‘output’ contable como lo es el Libro de Compras y Ventas Electrónico; y está funcionando el formulario de declaración electrónica de los impuestos asociados a las transacciones de compra y venta, el Formulario 29 Electrónico.
¿Que está faltando entonces para configurar definitivamente este nuevo concepto de ‘contabilidad digital’? Sólo falta automatizar el proceso de contabilización y registro de todo hecho económico al momento en que éste se produce, y disponer de todos estos eventos sobre una plataforma web de Internet.
Será ése el momento en que se percibirá por parte de las empresas la real importancia de estas nuevas tecnologías, al converger naturalmente todos los eventos tecnológicos mencionados en este nuevo y revolucionario concepto llamado ‘Contabilidad Digital’.

Un concepto que llega para quedarse
A la luz de lo señalado y frente a este nuevo escenario, surgen algunas inquietantes preguntas para las empresas TIC, en particular aquéllas que proveen hoy soluciones del tipo Word Class y ERP ¿Cómo responderán a las nuevas exigencias tecnológicas contables y tributarias? La respuesta pareciera ser simple: a través de interfases de comunicación o parches a las actuales aplicaciones. Sin embargo, y a la luz de los antecedentes, si partimos de la base que esto requiere parchar el ‘input’, los procesos y el ‘output’ de tales aplicaciones, cabe preguntarse entonces ¿Podrán dichas empresas mantener su actual integridad después de estos sendos parches? ¿Estarán dispuestos los clientes a pagar los altísimos costos de adaptación que ello significará? ¿Estarán dispuestas las compañías TIC a cambiar su plataforma tecnológica para responder a las nuevas exigencias contables y tributarias de sus clientes?
No cabe duda de que la incorporación de estas nuevas exigencias, y con ello el surgimiento de nuevos conceptos, viene aparejada siempre de grandes problemas de adaptación y adopción. Pese a esto, tampoco cabe duda de que el nuevo concepto de ‘contabilidad digital’ llega para quedarse, independiente de los heridos y muertos en esta batalla de cambios permanentes.

La adopción y masificación de esta nueva tecnología generará enormes beneficios para el SII, al hacer mucho mas eficiente su labor de fiscalización, y a las empresas les permitirá gestionar mucho mejor su negocio, más allá de cumplir correctamente con sus obligaciones tributarias. Estos beneficios, sin duda, no se transarán... Entonces, démosle la bienvenida a la ‘contabilidad digital’.


 Habilidades del profesional:

  • Razonamiento Numérico.
  • Exactitud para el cálculo.
  • Facilidad de relacionamiento.
  • Habilidad para dirigir grupos de trabajo. Capacidad para manipular documentos, registros, clasificación y verificación de información.
  • Iniciativa en la toma de decisiones.
  • Habilidad para prever consecuencias.
  • Capacidad de síntesis.

EL FUTURO PROFESIONAL DE CONTABILIDAD DIGITAL




EL FUTUTO DE LA CONTABILIDAD DIGITAL

El futuro ya nos alcanzó en cuanto a temas fiscales. A partir de este año, como lo anunció el Servicio de Administración Tributaria (SAT), los contribuyentes tendrán que realizar y entregar su contabilidad
de manera electrónica.
La factura electrónica ya lleva algunos años en México, presentando un crecimiento enorme. Según cifras del SAT, ya hay más de 3.7 millones de causantes emitiendo facturas electrónicas. En un año, se dio un crecimiento de más de 104% de contribuyentes haciendo esta facturación, refirió Alejandro Velo, director de consumo de Carvajal Tecnología y Servicios, uno de los proveedores autorizados de certificaciones (PAC).
En el ramo de personas físicas que emiten honorarios, que tienen inmuebles arrendados o pequeños empresarios, “aún queda mucho por hacer para que se introduzcan en el sistema formal”, añadió.

Una buena manera de pasar a la facturación electrónica es mediante las plataformas que ofrecen los PAC para ello. Sin embargo, se tiene la creencia de que dichas herramientas sólo están ajustadas a las prácticas de grandes empresas, siendo complicadas para los pequeños contribuyentes.

Esto es sólo un mito. Hay proveedores que están ofreciendo herramientas pensadas para profesionistas y pequeños empresarios, las cuales se ajustan a sus actividades y son bastante asequibles. Velo recomienda acercarse a los PAC y preguntar por una solución con base en sus necesidades.

Busque orden y sencillez
Primero que nada, cuando se busca una herramienta de contabilidad electrónica, se tiene que asegurar que con quien acude sea un PAC.
Sólo con un Proveedor Autorizado de Certificaciones puede estar seguro de que la plataforma cumplirá con los estándares manejados por el SAT, opinó Velo.
Al elegir una herramienta para facturación electrónica debe buscar que sea sencilla, fácil de usar y que le brinde independencia ante su contador, al no requerir conocimientos muy técnicos para utilizarla.
Otra cuestión conveniente es que la herramienta sea vía web, pues de este modo los datos que guarde permanecerán en la nube, permitiéndole acceder a ellos desde cualquier dispositivo que tenga a la mano, como una tablet, o desde el mismo smartphone. 
Pero sobre todo hay dos temas básicos en el proceso de facturación de los profesionistas que una herramienta digital debería ofrecerle.
El primero es que le brinde orden en los productos o los servicios que la persona factura. Ante esto resulta conveniente que la herramienta tenga un catálogo que le permita organizar los conceptos por los que factura, como servicios profesionales, consultoría o incluso productos, en el caso de artesanos, ejemplificó.
El segundo aspecto básico se refiere a tener bien clasificadas a las personas a las que se les va a facturar. Es conveniente que la plataforma le brinde un catálogo de clientes, pues éstos tienden a repetirse.
Ya después de estas características, hay plataformas que ofrecen más elementos para casos concretos. Por ejemplo, Facturízate, la herramienta de Carvajal Tecnología y Servicios, permite la emisión de facturas con características específicas como las de escuelas o casas de cambio.

El complemento de su contador


Aunque estas plataformas pueden simplificarle bastante sus deberes fiscales, no se debería pensar que pueden remplazar a su contador. “El contador es una figura que le asesora en temas fiscales, por lo que el sistema no lo sustituye, sino que lo complementa”, argumentó Alejandro Velo.
La sistematización obtenida con estos softwares le trae beneficios a usted y a su contador.
Principalmente ayuda a organizar su información, teniendo siempre a la mano conceptos como fechas, ingresos producidos, proveedores o clientes; de ese modo, se mejora el proceso de emisión y recepción de facturas.
La factura electrónica “se debe de ver como una oportunidad para mejorar y hacer más eficientes sus procesos administrativos, reduciendo costos a largo plazo”, concluyó.

LA UNIVERSIDAD PERUANA

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